Invisible es el nombre del cuarto álbum de la banda chilena La Ley, lanzado el 28 de julio de 1995. Considerado por muchos seguidores y críticos como la obra cumbre de la carrera del grupo, fue lanzado al año siguiente de la trágica muerte de su miembro fundador, Andrés Bobe.
El título del disco proviene de un sueño que habría tenido Beto Cuevas, en donde el fallecido guitarrista le decía «que él seguía con ellos, que eran los únicos que lo podrían ver y para el resto de la gente seguiría siendo invisible».[1] El álbum ha vendido más de 500 000 copias en México.




